Ya sé que este sitio escapa de la línea de restaurantes
comentados en esta página pero es que no he podido evitar incluir esta
gran joya que considero el mejor restaurante de La Rioja. Puede que su carta
supere la media de precios en comparación con otros lugares, pero siempre
te levantas de la silla realmente satisfecho de lo que has comido y pagado. Soy
incapaz de recomendarte un plato en concreto, porque toda la carta es un
derroche de imaginación y combina equilibradamente platos tradicionales
con originales creaciones, mi único consejo es que reserves un hueco para
los magníficos postres y que consultes una carta de vinos muy razonable.
En cuanto a una referencia en los precios te confesaré que en Junio del
98 comimos cinco personas con postres y cafés por 4.000 ptas. cada uno.
Conclusión: si vienes a La Rioja no debes dejar de visitar este santuario
del buen comer.
El emplazamiento ideal si estás haciendo la ruta de los dinosaurios.
El local es un magnífico edificio de finales del siglo pasado y el
comedor tiene ese ambiente especial de los salones de antaño. La calidad
de la comida es impresionante y con sencillas recetas logran unos resultados
sorprendentes. Definitivamente me quedo con el cordero chamarito guisado y, de
postre, calostro. Buenos vinos y asequibles. (2.500 ptas a la carta)
Situado a la entrada del pueblo tras cruzar el puente que nos lleva a las
piscinas y a la entrada de las grutas de las que toma su nombre. El edificio es
similar a un refugio de montaña y dispone de un amplio comedor con
maravillosas vistas al pantano González Lacasa. La comida es casera y con
platos de la zona. Los callos son exquisitos. Tienen también menú
del día (1.500 ptas.) y todo con unos precios muy asequibles.
Este restaurante se encuentra en la misma carretera a su paso por el
pueblo. Dispone de un pequeño comedor muy recogido y con un agradable y
cuidado ambiente serrano. Son excelentes sus Patatas con chorizo o sus Pochas.
Eso sí, la última vez que fui no tenían todavía
carta con lo que se pide "de oído". Tranquilos, el precio es
muy asequible (2.000 ptas) y saldrás a gusto.
Para llegar a este pequeño restaurante no nos quedará más
remedio que afrontar las empinadas calles de este turístico pueblo de Los
Cameros. Como dispone de poquitas mesas es mejor reservar con antelación.
También existe otro restaurante de los mismos dueños que se llama
La Terraza II pero yo prefiero el encanto del original y no cambio por
nada el tomarme una ensaladita con un poco de embutido y unas chuletillas en la
terracita con inmejoables vistas sobre el pueblo y el río.
Me encanta comer en este lugar los fríos días de invierno
tras una paseo por los bellos montes de alrededor. Los monjes que se dejan ver
en el comedor le dan un ambiente cálido y acogedor a un recinto algo
anticuado y los cocidos y guisos con carne de caza me reponen al instante del frío
y el cansancio; además, creo que nunca he pagado más de 2.000
ptas. No te olvides de probar el licor de Valvanera que allí se destila y
embotella.
Este "clásico" está situado en el cruce de la
carretera de Las Viniegras y del embalse de Mansilla. Ha sido reformado no hace
mucho y se ha convertido en un encantador rincón donde reponer fuerzas.
Se agradece que la reforma sólo haya afectado al local, y no a la comida
ni a los precios. (menú por 1.400 ptas.) A mí, los caparrones y el
corderito a la cazuela me siguen pareciendo tan geniales como siempre (2.500
ptas.).