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El comienzo de este paseo es, de algún modo, abierto a los criterios y
deseos de cada uno. El objetivo debe ser alcanzar el repetidor de televisión
que se encuentra en la misma ladera en la que se asienta el bonito y serrano
pueblo de Villoslada de Cameros.
Mi modo de alcanzar dicho repetidor fue saliendo por la parte alta del
pueblo, por una pista que comienza al lado de la ermita de San Miguel;
a los pocos metros dejamos esta pista por otra que nace a su izquierda,
atravesamos una cerca, y tras un par de curvas muy cerradas volvemos a
dejar la pista por otra cerca para alcanzar el repetidor tras una breve
pero empinada caminata por la ladera (sin camino marcado) para alcanzar
el repetidor.
Del repetidor nace una pista con el suelo en bastante mal estado que
desemboca a los 500m. en otra pista que es la definitiva, giramos a la
izquierda y nos dejamos llevar en un continuo ascenso sin abandonar en
ningún momento esta pista que nos llevará a nuestro destino. El paseo
es muy agradable y soleado ya que transcurre por la cara sur de la montaña;
atravesamos las antiguas dehesas donde antaño se criaban los cerdos, estos
lugares esconden rincones de gran encanto entre encinas y rebollos.
La vegetación se va haciendo más escasa y, tras atravesar un gran canchal,
deja paso a grandes pastizales donde es habitual encontrar ganado pastando.
La pista termina tras un repentino giro hacia el sur al que sigue un breve
repecho al final del cual encontraremosuna estela romana colocada sobre
un pedestal y desde la cual se pueden disfrutar de una hermosas vistas.
El tramo final es bastante exigente pero la distancia es corta y el
objetivo merece la pena. Podemos usar la cerca que delimita los municipios
de Villoslada (La Rioja) y Montenegro (Soria) para que nos guíe en su
empinado ascenso por la ladera del monte hasta alcanzar la caseta de vigilancia
de incendios instalada cerca de la cumbre y rodeada por los maravillosos
pinares de Villoslada y Ortigosa. Las vistas de la Sierra Cebollera que
desde aquí se divisan bien merecen el esfuerzo realizado y recobrar el
aliento ante tanta belleza es una sensación que no se olvida facilmente.
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